Curiosidades

Lesiones deportivas: ¿qué ocurre si tengo la muñeca abierta?

Una de las lesiones más frecuentes que ocurren a diario tanto en deportistas como en personas que no siguen una rutina deportiva es la muñeca abierta, término coloquial que se refiere a un dolor en la zona central del dorso de la muñeca que se puede asociar a un chasquido.

“Normalmente lo padecemos cuando movemos la muñeca de un lado a otro”, explica José Tabuenca, jefe del servicio de Traumatología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. “A veces el dolor es poco intenso, por lo que se pasa por alto. Pero siempre es necesario que le demos la importancia que se merece, ya que puede ir a más o terminar por no curarse de la manera adecuada”, advierte.

Cualquier persona puede tener esta lesión en algún momento de su vida. Sin embargo, en algunos deportes es más frecuente que aparezcan muñecas abiertas. Según Tabuenca, suelen darse en los porteros de fútbol, jugadores de raqueta o de golf, personas que practican halterofilia o deportes de suelo como gimnasia.

¿Cómo sabemos que tenemos la muñeca abierta?

El jefe de servicio de Traumatología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid indica que las señales más frecuentes que nos pueden alertar de una muñeca abierta son “dolor asociado o no a chasquido cuando apoyamos la mano y queremos incorporarnos, dolor al saludar a alguien, al jugar algún deporte que requiere prensión con la mano como el tenis o pádel, o bien al golpear con un martillo”.

Las causas que provocan esta lesión son múltiples y van desde su aparición tras un traumatismo, como una caída en la que puede ser una rotura de ligamentos (el más frecuente es el ligamento escafolunar), o una fractura de escamondes.

Si no hay traumatismos, puede surgir debido a la realización de esfuerzos repetitivos en los que se puede producir una inflamación de la muñeca llamada sinovitis, la aparición de un bulto de líquido sinovial denominado ganglión o la inflamación del cartílago o condropatía.

¿Cómo afecta al deportista?

Debido al dolor que puede provocar, cuando un deportista tiene la muñeca abierta, Tabuenca precisa que “puede necesitar desde un tratamiento con antiinflamatorios, reposo, inmovilización con férula y fisioterapia, hasta precisar cirugía abierta o un tratamiento mediante técnicas semiinvasivas como la artroscopia”.

Respecto a si se puede seguir practicando deporte cuando aparece, el especialista explica que tras corregir las principales causas el deportista puede continuar con su entrenamiento habitual. “En las lesiones más graves puede ocurrir que no juegue al mismo nivel competitivo que antes”, advierte.

Por último, respecto a si se puede prevenir, Tabuenca señala que en los casos de esfuerzos repetidos debe evaluarse si el deportista realiza una técnica correcta. A partir de ahí deberá empezar a trabajar para llegar a un reequilibrio muscular mediante el fortalecimiento muscular.